Dice un proverbio zen que
“la diferencia entre el bien y el mal
“la diferencia entre el bien y el mal
es una enfermedad de la mente”
Las energías físicas no
son buenas ni malas.
Las necesidades de tu
cuerpo no pueden ser juzgadas.
Han de ser aceptadas y
transformadas.
Tu cuerpo es sabio.
Dale aquello que necesite
para evolucionar y crecer.
Tu cuerpo es el templo
donde habita tu alma.
Cuídalo con cariño
No lo maltrates, no lo
juzgues
La sexualidad es una
fuerza poderosa.
Aprende a utilizarla
bien.
No dejes que ella te
utilice a ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario