Siguiendo los pasos de "welcome to my chaos" de Nuria en Holanda, me he decidido hoy, desde esta isla mediterranea,a navegar por estos mundos de Dios... Mi barco zarpa ligero... acabo de soltar amarras... ¡viva la aventura!

Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de agosto de 2019

Bombones "Elisabetta" de avena y dátiles a la frambuesa



Para hacer estos bombones (unos 20 aprox.) necesitarás los siguientes ingredientes :
- 250gramos de copos de avena finos
- 250 gramos de anacardos crudos
- 3-4 cucharadas de cacao en polvo sin azucar
- 200-250 gr. de dátiles Medjoul 
- 4 cuharadas de Tahin blanco
-  2-3 cucharadas de aceite de coco
- 100 gramos de de frambuesas 
- 1 tableta de chocolate de cobertura




Intrucciones

El primer paso es dejar los dátiles en remojo una hora como mínimo.

El segundo paso es el de triturar en la batidora los copos de avena hasta que queden casi convertidos en harina.
Luego añades los anacardos y los trituras mezclados con la avena.  (Pueden quedar pequeños trocitos)
Reserva la mezcla en una fuente aparte y añádele las cucharadas de cacao. Mezcla los tres ingredientes.

El tercer paso es dehuesar los dátiles una vez sacados del agua y triturarlos en la batidora junto con las cucharadas de Tahin blanco y el aceite de coco. Una vez convertido en una pasta pegajosa puedes añadirla a los ingredientes secos que tenias reservados. Comienza mezclando con un tenedor y puedes finalizar amasando con la mano como si amasaras pan. De la masa resultante forma pequeñas bolitas. 
Una vez hechas las bolitas , haz un agujero en el centro e introduce una frambuesa en cada bombón.
El último paso consiste en deshacer chocolate de cobertura en un recipiente al baño María y cubrir los bombones con el chocolate fundido. 
Dejar enfriar y meter en la nevera o en el congelador si no los vas a comer el mismo día.
La gracia de estos bombones es encontrarse la frambuesa ligeramente acida en el interior de la bolita.









martes, 26 de junio de 2018

Calabacines rellenos de quinoa

Este año he plantado calabacines en mi terraza y como tengo una gran producción de estas verduras he decidido cocinarlos de formas diversas.   Ayer me inventé esta receta.

Ingredientes para 4 personas:
- 250 gramos de quinoa
- 2 calabacines grandes
- 100 gramos de espinacas
- un puñado de almendra semi-picada ( trocitos pequeños) o bien piñones (que van muy bien con las espinacas)
- un trozo de queso Parmigiano Regiano (para rallar)
-1 cebolla blanca 
 - 2 cucharadas de aceite de oliva

Intrucciones:
Hierve quinoa en un olla con doble cantidad de agua que de quinoa.
Corta los calabacines por la mitad a lo ancho y a lo largo. De cada calabacín saldrán 4 porciones como las dos de la fotografía.
Pon agua a hervir con sal y deja hervir los calabacines por un par de minutos.
Sácalos del agua, y déjalos enfriar. Una vez tibios vacía el calabacín con una cuchara.
A estas alturas tienes que tener ya la quinoa lista.
Prepara el relleno. Pica cebolla finamente y sofríela en el aceite. Añade la pulpa de los calabacines y un poco después las espinacas y las especias  que más te gusten. Yo sólo lo salpimenté y le eché un chorrito de salsa de soja. Cuando ya esten hechas las espinacas añade los piñones y/o almendras. Un par de minutos más , apaga el fuego y añade la quinoa a la la mezcla.Ralla un trozo de queso y mézclalo con los demás ingredientes. Enciende el horno (aunque te de mucha pereza en verano!!!) y mientras se calienta ve rellenando las ocho partes de calabacín. Pon  un poquito de queso rallado encima del relleno. Mételos al horno unos 10minutos ( los ingredientes ya están todos previamente cocinados)  y unos  2-3 minutos al grill para que se dore el queso de la parte superior. Y esto es todo. 
Bon profit!



lunes, 25 de junio de 2018

Tarta vegana de arándanos



Esta es una receta veraniega que adapté de una “instagramer” llamada @foodie.yuki

Ella le llamaba Hazelnut blueberry tart, pero yo la hice sin avellanas y por eso le he cambiado el nombre.






Ingredientes para la base:

-          1 taza de coco rallado

-          100 gramos de anacardos

-          1 taza de copos de avena ( en la receta original ponía copos de trigo sarraceno)

-          1 cucharada de cacao en polvo

-          10 dátiles cortados a trocitos

-          2 cucharadas de aceite de coco

-          1 cucharada de agua


Mezclar los cuatro primeros ingredientes y triturarlos juntos en una batidora. Añadir los dátiles, el aceite de coco y el agua hasta conseguir una masa pegajosa. Colocar la masa en un molde de unos 20 cm. subiendo también las paredes con la masa. Meter la base de la tarta en la nevera.


Ingredientes para el relleno:

-          1 taza de leche de coco

-          1 taza de leche de soja ( yo la cambié por leche de almendras sin azúcar)

-          ½ taza de arándanos ( previamente triturados y pasados por un colador. Yo no los colé, es decir la tarta tenía trocitos de la piel del arándano)

-          1 cucharada de “maicena” (harina de maíz)

-          1 cuharadita de agar agar en polvo

-          2 cucharaditas de estevia ( yo lo cambié por dos cucharadas de sirope de agave... si la quieres más dulce puedes añadir dos cucharadas más)

-          1 cucharadita de  zumo de limón


Mezclar  las dos tazas de leche con la maicena y el agar agar y calentarlos al fuego. Dejar  las leches vegegales hervir un par de minutos sin dejar de remover. Apagar y dejar que se enfríe un poquito. A continuación le añadimos el sirope de agave, la media taza de arándanos triturados y el zumo de limón. Lo mezclamos bien y lo echamos sobre la base que hemos sacado de la nevera. Volvemos a meter la tarta en la nevera y habrá que dejarla por lo menos cuatro horas antes de poder comértela. Bon apetit! Yo la decoré con arándanos y grosellas en vez de con avellanas.










La tarta original hecha por una japonesa es, como veis, mucho más sofisticada.

viernes, 19 de enero de 2018

Mini "Cheesecake" vegano de arándanos



Para hacer esta “delicatesen”  del blog de  “Ela vegan” necesitarás dos cosas que se salen de lo normal. La primera es obligatoria, un molde redondo chiquitito (10-12cm) de esos que se pueden desmoldar y otro muy sofisticado: polvo de bayas de maqui (esto es difícil de encontrar, sólo en algunas tiendas naturistas, y sirve para reforzar el color morado de los arándanos). Este último ingrediente es totalmente opcional.
¿Qué cómo hacemos un cheescake sin queso? Pues con el queso vegano… que consiste en dejar en remojo una noche unos cuantos anacardos crudos.



Ingredientes
-       1 taza de anacardos crudos (previamente remojados en agua durante una noche)
-       1 taza de arándanos ( y algunos más para la decoración)
-       8-10 dátiles
-       ½ taza de cacahuetes  crudos ( pueden ser también almendras crudas o nueces o la mezcla de tus frutos secos favoritos)
-       3-4 cucharadas de sirope de agave o sirope de arce o de melaza de arroz
-1/4  taza de leche de coco
-     -  1/3 taza de yogurt de coco (venden de soja). Como este ingrediente es dificil de encontrar yo lo cambié por aceite de coco y quedó muy bien.
-      - 2 cucharadas del zumo de una lima (guarda un poco de ralladura de lima para decorar al final la capa superior)

Instrucciones

1-    Mezcla en la batidora los dátiles y los frutos secos crudos para hacer la masa de la base. Puedes añadir un pelín de agua para que se mezcle bien. Extiéndela sobre el molde y métela al congelador.
2-    Cuela los anacardos en remojo y mézclalos con  los demás ingredientes en la batidora (excepto los arándanos)
3-    Separa 2/3 de la mezcla y deja en la batidora 1/3 para mezclarlo con los arándanos. Añade una cucharada del polvo de bayas de maqui para darle más color (si has conseguido encontrarlo!)
4-    Saca la base del congelador y distribuye pon encima la mitad de la mezcla blanca con una espátula. Vuelve a meterla al congelador durante ½ hora
5-    Saca la tarta del congelador y añádele el 1/3 con los arándanos. Vuelve a meterla al congelador ½ hora más.
6-    Saca la tarta de nuevo, añade el resto de la mezcla blanca y decórala con más arándanos y ralladura de corteza de lima) 
7-    Vuelve a meterla al congelador y espera tres horas como mínimo ( aunque es mejor dejarla toda la noche).
8-    Por último recuerda que es mejor dejar que se descongele  unas tres horas antes de cortarla. Aunque esta tarta no requiera horno es un poco laboriosa de hacer. Resérvala para días especiales de fiesta en los que tengas tiempo de estar en la cocina. ¡Es un cheesecake para amigos muy especiales!











Encurtido de col lombarda

Cada otoño me gusta preparar mis encurtidos (“pickles” en inglés y “tsukemono” en japonés)  Encurtidos son verduras fermentadas en agua y sal muy beneficiosas para la flora intestinal porque tienen ácido láctico. Dicen que la putrefacción de los restos de la carne en el intestino se puede limpiar con el ácido láctico de estas verduras fermentadas. 

Por eso en países donde se comen salchichas, estas se acompañan de la famosa “sauerkraut” alemana que es el equivalente a la “chucrutte” francesa.

Últimamente el encurtido que más preparo  es el de col lombarda porque tiene menos gas que la col normal y me encanta tanto su sabor como su color.

Para prepararlo sólo necesitarás:
- 1 bote de cristal con tapa hermética
-  1 col lombarda (si puede ser cultivo biológico). Yo la compro los sábados en el mercado  ecológico de la plaza de los Patines.
- Agua buena (yo uso embotellada)
- Sal de calidad ( que  no sea refinada ni tenga antiaglomerantes )
Instrucciones
Se trata de cortar finamente la col en tiras y meterlas en un bote con agua y sal. Yo voy poniendo una capa de  col cortada y lo espolvoreo con sal, otra capa y más sal… así hasta llenar el bote. Dicen que la proporción ideal es de 20 gramos de sal por litro de agua, pero yo no lo mido, la echo a ojo. A veces puede quedarte muy saladita y otras tal vez más sosa… pero, sea como sea, siempre sale rica.
Lo más difícil consiste en que el agua ha de cubrir por completo a la col para que esta no se pudra (si se pudre ya la puedes tirar, empezará a oler fatal).  Yo utilizo un colador de cerámica de una taza de té, hay que gente que utiliza piedras… en fin,  necesitas un peso que haga que la verdura quede bajo el agua. Y entre el agua y la tapa yo dejo un par de centímetros de aire.
A continuación cierras el bote de cristal y lo dejas en un lugar oscuro unos 10 días o dos semanas. Oirás que sale el gas y que se forman burbujas. Esto puede hacer que el bote rezume líquido por lo que conviene que pongas algo debajo.
Hay encurtidos que se hacen con vinagre y con diversas hierbas y especias. A mí me gusta en plan simple, con agua  y sal nada más. La fermentación da un toque avinagrado que me encanta y en cada ensalada está presente este toque de color  tan saludable.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Los desayunos de "na Linis"

 Esto es lo que normalmente desayuno:

Nada más levantarme nada mejor que un buen te verde, de esos caros japoneses... tengo la suerte de que me los van regalando. Nada de agua a 100 grados, máximo 60º y 1 minuto de infusión.
Al cabo de un rato y una vez he entrado en acción me hago un batido verde  con diversas frutas o verduras.
El batido detox tan de moda, vaya.






Voy variando los ingredientes según el día pero nunca falta un cítrico  en el batido y semillas de chia previamente remojadas una noche.







Huyendo de los tres venenos blancos:  la leche, el azucar blanco y la harina refinada, es decir  huyendo de las galletas, los "chococrispies" o de "la ensaimada i el tassò de llet " , llevo años desayunando galletas de arroz.

Se que al comer galletas de arroz me arriesgo a intoxicarme con arsénico, pero el jengibre untado como si fuera un ajo, junto con el aceite de sésamo de primera presión contrarresta el efecto. Todo esto aderezado con levadura de cerveza. Puedo comerme del orden de unas 6-8 galletas del tirón. Reomiendo las galletas finitas y planas porque en las redondas y gruesas no podrás restregar el jengibre a placer y suelen romperse. Foto 1.

A ahora a jugar: busca la diferencia entre estas tres fotos.



1.
 
2.












3.












2. Si resulta que el día anterior he cenado muy tarde o he comido cosas que no me han sentado bien, dejo la levadura y la sustituyo por un gran alcalinizante: las ciruelas umeboshi, que puedes encontrar en forma de pasta para untar sobre la galleta. Sale más económico que la ciruela entera.

3.  Y por último, la tercera variante que introduzco, debido a que como soy vegetariana puedo tener carencias de B12,  es el famoso "Marmite", typical British, "you love it or you hate it". Es levadura de cerveza concentrada. Me encanta su sabor amargo. Realmente soy un bicho raro.

Pero todo lo anterior queda cancelado los domingos, día en el cual celebro que "yo nací en el Mediterraneo" y me lanzo a un buen "pamboli" con "tomàtigues de ramallet de les de tota sa vida", "un bon oli d'oliva (el de primera presión de Siurana, Tarragona,  es el mejor, lo siento por el de Sòller! ) , un buen queso mahonés y unas "olives trencades".

 ¿ Que bebo ese día? Pues disfruto tanto que ¡hasta me olvido de beber!

viernes, 15 de septiembre de 2017

Ensalada de arroz negro con sandía



       Este no es un arroz negro hecho con tinta de sepia al estilo paella sino una ensalada, veraniega y refrescante. Necesitarás comprar un ingrediente raro: una variedad de arroz  que es de color negro. También se le llamaba “arroz prohibido” en China porque antiguamente sólo lo podían comer los nobles o el emperador. Se le atribuyen muchas propiedades.

 Yo lo encontré en la tienda “Veritas” en la plaza del Mercado del Olivar.

 La receta la saqué de una página de Alison Wu : www.wuhouse.com 

Así pues el primer ingrediente que necesitarás es un vaso de este curioso arroz negro o “venere”. Lo tendrás que dejar en remojo unas horas, colarlo y luego hervirlo una media hora o tres cuartos en tres partes de agua. Déjalo enfriar. 




 

Otros ingredientes para la ensalada:

-        -  3 tazas de cuadraditos de  sandía .Según la receta son “bolitas” de sandía (ver foto) pero  como yo carezco de un aparatito para hacerlas hice los trozos en pequeños cuadraditos y también quedó bien.

-         - 1 manojo de hierbabuena cortado finamente.

-          - el zumo de ½ lima

-          - 1 cucharada de aceite de sésamo tostado (yo lo usé sin tostar). El aceite de sésamo sin tostar es el que tomo cada mañana en mis tostadas por su gran valor nutricional. Tostado no tiene tantas propiedades. Yo rocié la ensalada con chorros generosos de este aceite ya que su sabor es muy suave .Con el tostado no te puedes pasar pues es un saber demasiado fuerte.

-         - Un puñadito de semillas de sésamo para decorar

-          - 1 cucharadita de sal

-         -  1 pimiento jalapeño (opcional) (Yo he lo he hecho sin jalapeño… el aceite de sésamo y la menta ya dan  mucho sabor).


Instrucciones: Se trata de, una vez enfriado el arroz, añadir la sandía a la que hemos añadido la sal, y a continuación el resto de los ingredientes. Prueba esta ensalada tan especial antes de que se acaben el verano y las sandías