Siguiendo los pasos de "welcome to my chaos" de Nuria en Holanda, me he decidido hoy, desde esta isla mediterranea,a navegar por estos mundos de Dios... Mi barco zarpa ligero... acabo de soltar amarras... ¡viva la aventura!

viernes, 19 de enero de 2018

Mini "Cheesecake" vegano de arándanos



Para hacer esta “delicatesen”  del blog de  “Ela vegan” necesitarás dos cosas que se salen de lo normal. La primera es obligatoria, un molde redondo chiquitito (10-12cm) de esos que se pueden desmoldar y otro muy sofisticado: polvo de bayas de maqui (esto es difícil de encontrar, sólo en algunas tiendas naturistas, y sirve para reforzar el color morado de los arándanos). Este último ingrediente es totalmente opcional.
¿Qué cómo hacemos un cheescake sin queso? Pues con el queso vegano… que consiste en dejar en remojo una noche unos cuantos anacardos crudos.



Ingredientes
-       1 taza de anacardos crudos (previamente remojados en agua durante una noche)
-       1 taza de arándanos ( y algunos más para la decoración)
-       8-10 dátiles
-       ½ taza de cacahuetes  crudos ( pueden ser también almendras crudas o nueces o la mezcla de tus frutos secos favoritos)
-       3-4 cucharadas de sirope de agave o sirope de arce o de melaza de arroz
-1/4  taza de leche de coco
-     -  1/3 taza de yogurt de coco (venden de soja). Como este ingrediente es dificil de encontrar yo lo cambié por aceite de coco y quedó muy bien.
-      - 2 cucharadas del zumo de una lima (guarda un poco de ralladura de lima para decorar al final la capa superior)

Instrucciones

1-    Mezcla en la batidora los dátiles y los frutos secos crudos para hacer la masa de la base. Puedes añadir un pelín de agua para que se mezcle bien. Extiéndela sobre el molde y métela al congelador.
2-    Cuela los anacardos en remojo y mézclalos con  los demás ingredientes en la batidora (excepto los arándanos)
3-    Separa 2/3 de la mezcla y deja en la batidora 1/3 para mezclarlo con los arándanos. Añade una cucharada del polvo de bayas de maqui para darle más color (si has conseguido encontrarlo!)
4-    Saca la base del congelador y distribuye pon encima la mitad de la mezcla blanca con una espátula. Vuelve a meterla al congelador durante ½ hora
5-    Saca la tarta del congelador y añádele el 1/3 con los arándanos. Vuelve a meterla al congelador ½ hora más.
6-    Saca la tarta de nuevo, añade el resto de la mezcla blanca y decórala con más arándanos y ralladura de corteza de lima) 
7-    Vuelve a meterla al congelador y espera tres horas como mínimo ( aunque es mejor dejarla toda la noche).
8-    Por último recuerda que es mejor dejar que se descongele  unas tres horas antes de cortarla. Aunque esta tarta no requiera horno es un poco laboriosa de hacer. Resérvala para días especiales de fiesta en los que tengas tiempo de estar en la cocina. ¡Es un cheesecake para amigos muy especiales!











Encurtido de col lombarda

Cada otoño me gusta preparar mis encurtidos (“pickles” en inglés y “tsukemono” en japonés)  Encurtidos son verduras fermentadas en agua y sal muy beneficiosas para la flora intestinal porque tienen ácido láctico. Dicen que la putrefacción de los restos de la carne en el intestino se puede limpiar con el ácido láctico de estas verduras fermentadas. 

Por eso en países donde se comen salchichas, estas se acompañan de la famosa “sauerkraut” alemana que es el equivalente a la “chucrutte” francesa.

Últimamente el encurtido que más preparo  es el de col lombarda porque tiene menos gas que la col normal y me encanta tanto su sabor como su color.

Para prepararlo sólo necesitarás:
- 1 bote de cristal con tapa hermética
-  1 col lombarda (si puede ser cultivo biológico). Yo la compro los sábados en el mercado  ecológico de la plaza de los Patines.
- Agua buena (yo uso embotellada)
- Sal de calidad ( que  no sea refinada ni tenga antiaglomerantes )
Instrucciones
Se trata de cortar finamente la col en tiras y meterlas en un bote con agua y sal. Yo voy poniendo una capa de  col cortada y lo espolvoreo con sal, otra capa y más sal… así hasta llenar el bote. Dicen que la proporción ideal es de 20 gramos de sal por litro de agua, pero yo no lo mido, la echo a ojo. A veces puede quedarte muy saladita y otras tal vez más sosa… pero, sea como sea, siempre sale rica.
Lo más difícil consiste en que el agua ha de cubrir por completo a la col para que esta no se pudra (si se pudre ya la puedes tirar, empezará a oler fatal).  Yo utilizo un colador de cerámica de una taza de té, hay que gente que utiliza piedras… en fin,  necesitas un peso que haga que la verdura quede bajo el agua. Y entre el agua y la tapa yo dejo un par de centímetros de aire.
A continuación cierras el bote de cristal y lo dejas en un lugar oscuro unos 10 días o dos semanas. Oirás que sale el gas y que se forman burbujas. Esto puede hacer que el bote rezume líquido por lo que conviene que pongas algo debajo.
Hay encurtidos que se hacen con vinagre y con diversas hierbas y especias. A mí me gusta en plan simple, con agua  y sal nada más. La fermentación da un toque avinagrado que me encanta y en cada ensalada está presente este toque de color  tan saludable.