Esta receta ha sido otro éxito de este verano y la hemos
repetido en varias ocasiones. Está sacada de una página llamada “The stingy
vegan” (el vegano tacaño, aquel que no quiere gastar mucho en comida). Este bol
se puede hacer con arroz que hayas cocinado antes y te haya sobrado (basmati,
de jazmín, normal, integral), o
bien con quínoa o con el cereal que más
te guste (mijo, trigo sarraceno, cuscús). Cuando hayas acabado de cocer el
arroz y estando tibio le tendrás que añadir unos 240ml de leche de coco y
removerlo.
El único ingrediente que se sale de lo normal es la pasta de
curry que puede ser roja o amarilla. Nosotros hemos probado con la pasta amarilla
que compramos normalmente en el supermercado chino de” la plaza de las
columnas” (supermercado Asia) aunque la receta original es con curry rojo.
Ingredientes (que pueden ir variando según lo que
tengas en la nevera): zanahoria, col lombarda, pepino, tomates cherry,
tirabeques (o judías verdes si eres más tacaña), mango (aquí te has de gastar
más dinero), un puñado de cacahuetes y un manojo de cilantro.
También necesitarás un bloque de tofu de unos 200 gramos (el
paquete de Mercadona está muy bien) y un poquito de “maicena” (harina fina de
maíz)
Se trata de cortar todas las verduras finamente y añadirlas
al bol de arroz. Todo crudo excepto los tirabeques (pèsols per bullir) que
tendrás que hervir y dejar enfriar.
A continuación tendrás que cortar el tofu en cuadraditos,
rebozarlos con la maicena y dorarlos en una sartén con un par de cucharadas de
aceite. Déjalos escurrir en papel de cocina antes de añadirlos al bol.
Salsa de curry y
cacahuete
Una vez hecho lo anterior tendrás que preparar una salsa para
condimentar el bol y darle ese sabor tailandés que tanto nos gusta. Necesitarás:
2-3 chalotas, 1 cucharada de jengibre rallado, 2 dientes de ajo, ½ taza de
mantequilla de cacahuete, una cucharada de azúcar moreno, 3 cucharadas de zumo
de lima, 3 cucharadas de salsa de soja, 2 cucharadas de curry (rojo o amarillo) y ½ taza de agua tibia.
Pon un chorrito de aceite en la sartén y fríe las chalotas
finamente picadas junto con el jengibre
y el ajo . Añade la pasta de curry y fríelo un par de minutos más mezclándolo
todo en la sartén. Luego ponlo en un bol
y añade la mantequilla de cacahuete, la
salsa de soja, la lima , el azúcar moreno y un poco de agua. Mézclalo todo bien
y añade más agua si quieres que la consistencia sea más liquida.
Puedes servir el bol con la salsa al lado o bien echar la
salsa en cada uno de los boles de tus comensales. Será mejor que la repartas tú
como chef porque es una salsa deliciosa y siempre se queda corta. Bon profit!

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