Menchu ayer nos contó que una vez en Cala Blava un pulpo le agarró suavemente un tobillo, como saludándola... Esta mañana en Punta Negra, el pulpo la esperaba, pero ella se fue nadando y no lo vió... Esta vez venía a saludar a nuestra amiga Nuria a la que también "acarició el tobillo"... El pulpo había salido a pasear por entre las rocas de la orilla y allí se que quedó un buen rato... disfrutando de la mañana dominical.
Siguiendo los pasos de "welcome to my chaos" de Nuria en Holanda, me he decidido hoy, desde esta isla mediterranea,a navegar por estos mundos de Dios... Mi barco zarpa ligero... acabo de soltar amarras... ¡viva la aventura!
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¡Qué bien se diferencia el pulpo en las fotos!
ResponderEliminar¿Y no se escabullía de vosotras el animalillo? Lo normal sería que huyera, ¿no?
Es que el agua estaba transparente y salió a tomar el sol... Era muy raro... nos acercabamos a él y no se iba...era como si quisiera saludarnos... Estuvo un buen rato por la orilla... y luego se fue... Nunca había visto un pulpo tan cerca!
ResponderEliminarBonito animal, fluido y centrado... Sabiendo donde esta... ahi se queda... no es un pulpo perdido en garaje, es un pulpo encontrado en Cala Blava, y no es un pulpo triste y azul como un gato de Roberto Carlos, es un pulpo sereno y calmado, es un pulpo muy pulpo pulposo... y no es nada escrupuloso... Me parece muy manoso, o mejor, tentaculoso...
ResponderEliminarBueno, ejem, es un pulpo tentatobilloso...
Digo, digo yo... decir yo oso...
Un abrazo de
John McDovoso