Esta entrada debería de pertencer al mes de Enero, la receta de la sopa de avena se asocia con el frio de la estación invernal... Pero también la puedo asociar con días de lluvia, como hoy... Cuando llegas agotada a casa y de pronto te apetece algo reconfortante y calentito...
Cuando hablo del "porridge" escocés la gente me mira con ojos como platos... ¿Será verdad que le gustan las gachas que comían los ositos de Goldilocks ?(rizitos de oro para los hispanos). Pues os confieso que sí...
En un día frio de invierno nada mejor que un buen porridge de copos de avena, tan blanquito, tan cremoso, tan fácil de tragar y de digerir...
Nota: Aquí tengo que aclarar dos cosas:
Nota: Aquí tengo que aclarar dos cosas:
1) o bien en otra vida he sido escocesa (cosa bastante probable porque las veces que he estado en Scotland me siento "como en casa")
2) o bien tengo un trauma de la primera infancia sin superar y es que "me gustan las papillitas" de niño chico porque no hay que masticar...( etapa oral, sólo tragar, como cuando mamas...)
Un día haré una entrada con esta segunda opción... en realidad los recuerdos pertenecen a una sesión de "auditación" aquella en la que con cinco años recordé como casi muero por echar un trago de sosa caústica pensando que era agua...
Pero he de confesar qué de más mayor, con unos diez años, me comía la papilla de mi hermano pequeño (un bebé en aquel entonces)... La papilla era de "Celac" y estaba para chuparse los dedos...
Bueno, al grano, en este caso, al grano de avena, a la blanquita papilla que a muchos echa "p'atràs" y con la que yo disfruto tanto... (Si me está leyendo Amelie Nothomb seguro que entenderá de que estoy hablando...)
Pero vayamos a la receta:
Necesitarás: - Un bote de copos de avena finamente triturados, los de la foto son los mejores! (espero que alguien de la marca Quaker también lea mi blog y me sorprenda algún día con algún tipo de compensación por hacerles propaganda!)
- Una cebolla blanca (de las mallorquinas!) (si algún campesino del lugar lo lee: se admiten donaciones y regalos!)- Una zanahoria ( o pastenagó en ses illes)
- Caldo vegetal del bueno: "La finestra sul cielo" es el mejor caldo (Saluti Villlareggiani in Torino! gracie tante per el vuostri vegetale cubetti!! mamma mia, qui buonos! chi vediamo!)
Pero dejemos el italiano y pasemos a la acción: Tienes que hacer dos cosas a la vez ¿podrás?
Primero: en una olla, ("a pot" per el mio fratello de la California) llevas agua a ebullición y agregas los "cubetti de la finestra sul cielo" para hacer un buen caldo.
Segundo: Cortas la cebolla y la zanahoria en daditos pequeños y los refries en una sartén. (frying pan per el mio fratello) . De forma opcional puedes cortar también un trozito de nabo ("nap" a ses illes y "turnip" per a En McDove).
I are ve lo bó! Concentració total! Tachán! ....
Añádase el sofrito al caldo italiano , echénse "la cantidad de copos de avena pertinente" y déjese hervir a fuego lento durante unos diez minutos aproximadamente.
Esta es la receta, aunque la proporción de copos de avena es un secreto de chef que no confesaré hoy aquí... (es algo que pasa de padres a hijos, yo lo recuerdo de mi otra vida en Escocia...)
Si te has pasado con los copos: el resultado es una pasta espesa incomestible...
Si no llegas: aquello es un caldillo normal parecido al que tomaba el Lazarillo de Tormes en tiempos de penuria...
Así que te dejo con la práctica...
Ja em direu coses!
Ya me direis que tal ha ido.
(O lo que es lo mismo: you will tell me things! (Down there in California) Aunque me temo que en California no llueve mucho y esta sopa es demasiado europea... guotapity!... but if, by any chance, there is a rainy day and you can practise, please, let me know!)
Adivina lo que he desayunado hoy...Jajaja!
ResponderEliminar¡Muy bueno!Además es bueno para el cuerpo!
:)!Bye!