Me gustó mucho un articulo de Elvira Lindo sobre lo dificil que le resulta decir tacos (debido a que viene de una familia donde no se decían)... coincido con ella en todo el artículo...
Yo tampoco puedo decir "p....." (prostituta) y "f............" (hacer el amor)... es que no exiten en mi vocabulario, lo mismo que "c...ñ..." Me parecen unas palabras tan barrio bajeras, tan de mal gusto, tan terrenales, que me recuerdan al barro y a la suciedad... La connotación es tan despectiva que nunca he podido utilizarlas en mi vida cotidiana. Como dice Elvira es que "no asimilo estos alimentos", se me indigestan...
En el fondo me alegro porque pienso que las palabras tienen poder y con ellas podemos crear la realidad...
Aquí va el enlace al artículo... no tiene desperdicio!
http://www.elpais.com/articulo/opinion/vas/Caperucita/elpepusocdgm/20091220elpdmgpan_3/Tes
Siguiendo los pasos de "welcome to my chaos" de Nuria en Holanda, me he decidido hoy, desde esta isla mediterranea,a navegar por estos mundos de Dios... Mi barco zarpa ligero... acabo de soltar amarras... ¡viva la aventura!
domingo, 20 de diciembre de 2009
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Leí el artículo de Elvira Lindo la misma tarde que me lo sugeriste en el teléfono. Me pareció anecdótico, casi intrascendente. Luego he visto que te ha gustado encontrar a alguien parecido a tí en este tema y que eso de las palabras malsonantes (qué suena mal en ellas?) es algo que tienes muy en cuenta.
ResponderEliminarYo digo muchos tacos cuando hablo, supongo que ya lo habrás notado. Aunque no me siento sucio por ello. ¿Mal gusto? Lo del mal gusto a veces es ocurrente y hasta gracioso. Se han hecho buenas películas alrededor del mal gusto, las de John Waters por ejemplo (y películas horrendas también, claro).
Los tacos están en el diccionario y forman parte de nuestra lengua. Sugieren algo que el resto de palabras no hace. Para mí no es lo mismo decir que estoy muy harto que decir estoy hasta los cojones, y la diferencia entre ambas expresiones no la sé explicar en palabras. Me parece algo boba gente que hace triquiñuelas para no decir un taco y, en su lugar, suelta una palabrita insulsa y correctita (jolines es la tontería más tonta del mundo de los tontos).
Lo peor de las palabras no són ellas en sí sino lo que llevan detrás. Hace tiempo, Mariano Rajoy, cuando era ministro, en el Congreso de los Diputados, se dirigió al banco socialista diciéndoles: "Son ustedes repugnantes". ¿Qué quieres que te diga? Prefiero que me tachen de cabrón, por ejemplo, que de repugnante. Me pregunto ¿Por qué repugnante es políticamente correcta y cabrón no lo es?
En sentido contrario, los tacos esconden piropos. La de veces que en Andalucía se dice "Ay! hijaputa que guapa eres" ¿Eso es mal gusto?
Y luego podríamos hablar de aquellos que degradan los tacos y ensalzan y disculpan a escritores que los usan sin tregua. ¿Los escritores sí y el resto no? ¿Y eso?
Yo desmitificaría todo este tema. No tiene demasiada importancia, creo. Aunque, sabiendo lo que opinas, Linis procuraré contenerme al hablar contigo y adoptaré palabras tipo: jolines, fastidio, jorobar, castañas... Así enguagaré mi acervo verbal. No quiero parecer un puerco sin remisión (Aunque quizás lo sea).
Bueno, yo pasaba por tu blog para felicitar las Navidades, pero "Ostras, Pedrín" que nos metemos en tacolandia... Bueno, decir tacos yo también los suelto en inglés, en español, en catalán, y en italiano, con bastante fluidez. También podría hacerlo en francés y en portugués, aunque esos idiomas los tengo un poquito más anquilosados... Yo lo que tengo que hacer ahora es aprender chino, que por lo que veo no es tan difícil como lo pintan. Así que aunque no he leído todavía el artículo que citas, si comparto bastante las opiniones de Tomàs... Yo creo que siempre que se hable con naturalidad, y con buena intención, sin ganas de joder la marrana (como muy bien usa Pérez Reverte en Un asunto de Honor, creo)... Lo importante es entender, y aunque las palabras (las "buenas" y las "malas", las "limpias" y las "sucias") son un medio de comunicación... Lo importante es ser preciso en lo que se quiere decir, y ser fiel a uno mismo, ya sea a la "hijoputez" intrínseca que nos reduce a todos los mortales a soeces chanchos de corral, o a la espiritualidad más pura de los santos varones de Castilla. Como decía Campoamor, "En este mundo traicionero, nada es verdad ni es mentira, todo es según del color del cristal tras cual se mira..." O algo así, pues cito de memorieta... En fin, Feliz Navidad a todos, y el que esté libre de tacatos que tire la primera mier... ay, digo, piedra... (Esta citas bíblicas, cuando no las digo bien, me llevan a la blasfemia... así que Dios me perdone...) Un abrazo,
ResponderEliminarJohn McDove, the uncle from America